La declaracion de Jesus Manzano, lectura juridica

La Operación Puerto vivió ayer un momento clave: la declaración de Jesús Manzano. Todos los lectores pueden comprobar hoy en la prensa que el ex ciclista madrileño repitió la misma historia que ya contó en su día en las páginas del diario As. Pero lo importante no son los detalles sino el fondo de la cuestión: ¿qué lectura jurídica puede hacerse de lo ocurrido ayer? Vamos con ello…

1. ¿Es importante la declaración de Jesús Manzano?

Sí, muy importante. Pero no por la contundencia de sus palabras sino por otro hecho clave: es el único deportista que reconoce haber sufrido daños y que denuncia a los doctores, preparadores y directores. Y, no lo olvidemos, estamos juzgando un caso de delito contra la salud pública. Por eso es importante que Manzano se persone y diga haber visto su salud mermada. [Nota aclaratoria: Manzano retiró su denuncia contra Manolo Sáiz, así que únicamente se ven afectados por sus testimonios cuatro de los cinco acusados].

2. ¿Qué credibilidad tiene Jesús Manzano?

Eso depende de la visión de la jueza y es uno de los elementos más subjetivos que existen en un juicio. Manzano sólo perdió la memoria cuando se le preguntó por su colaboración con la Guardia Civil. Pero es algo que no afecta al núcleo central del interrogatorio. El hecho de haber cobrado 9.000 euros por la entrevista más famosa del ciclismo no le ayuda en demasía.

3. ¿Por qué Manzano declaró si todo esto ya había sido juzgado?

Por algo muy sencillo: en aquella ocasión, Jesús Manzano fue al juzgado tras un caso en el que estaban prácticamente las mismas personas y en el que se analizaron prácticamente los mismos hechos… pero en el que él figuraba como imputado. Aquel caso acabó siendo archivado sin ningún tipo de condena para nadie. Manzano ahora está personado como acusación particular, es decir, como damnificado y no como imputado. Los abogados defensores intentaron que Manzano no pudiera testificar en el juicio. La jueza no lo aceptó por miedo a que un posible recurso le obligara a repetir el juicio por haber causado indefensión. Así que la jueza hizo bien dejándole testificar. El problema es que si su sentencia se basa en esta declaración, habrá recurso de los acusados para decir que se han visto juzgados dos veces por los mismos hechos. Lo cierto es que es un tema muy delicado jurídicamente hablando.

4. ¿Puede conseguir la indemnización de 180.000 euros?

Manzano ha solicitado a Eufemiano y Yolanda Fuentes, Ignacio Labarta y Vicente Belda el pago de 180.000 euros. Pero resulta casi imposible que pueda conseguir esa cifra, puesto que en un causa penal hay que acreditar de modo científico los daños causados. Es decir, Manzano debería haber aportado informes periciales que justifiquen un lucro cesante, un daño económico y haber cuantificado ese mal hasta alcanzar la cifra de 180.000 euros. Nada de eso ocurrió. Lo que sí es cierto es que consiguió poner en una posición débil a la defensa de sus acusados durante una parte de su interrogatorio.

5. ¿Qué queda por delante?

Ahora mismo quedan pruebas periciales y las declaraciones de Ángel Vicioso, Marcos Serrano y Tyler Hamilton. Y la de Alberto Contador, que posiblemente será la más mediática, pero la menos importante desde un punto de vista jurídico. Y, por supuesto, queda la sentencia.

Y 6. Añadido final. ¿Y las bolsas?

Las bolsas de sangre serán la última de las decisiones de la jueza. Ahora está centrada en lo único importante para ella: el delito contra la salud pública. Luego resolverá qué hacer con las bolsas. Tiene tres opciones: dar las bolsas, no darlas y la posibilidad que parece más probable: dar las bolsas pero no para una comparación universal sino bien acotada, es decir, permitir que la bolsa número X se compare con el deportista de nombre X con el que hay serios indicios, permitir que la bolsa número Y se compare con el deportista de nombre Y del que también hay pruebas… Y una vez hechas esas comprobaciones y descubiertos si encajan o no los nombres, no permitir más test comparativos. Es la opción más probable, puesto que los jueces de lo penal no suelen entregar pruebas conseguidas con leyes penales para su uso indiscriminado durante años y más años. Pero ya decimos que las tres vías están abiertas.