Los 1000 policias, los cinco informes y otros cuentos

El ciclismo es un deporte que vive en una constante espiral autodestructiva. El último ejemplo es la noticia lanzada hoy: 1.000 agentes de la policía italiana especializada en la lucha contra las sustancias dopantes estarían haciendo cientos de registros en toda Italia en una operación dirigida contra el equipo Katusha… ¡Un nuevo escándalo!

Pasadas unas horas se disuelve la bruma que todo lo suele envolver en el arranque de estas operaciones y Katusha confirma que la policía ha pedido los informes médicos de cinco corredores y ellos los han entregado. Ni más ni menos… de momento, pero es que esa realidad vende bastante menos.

La verdad es que una primera reflexión salta a la vista: la productividad de la policía italiana no es muy alta puesto que si necesitan 1.000 policías para recoger cinco informes, ¿cuántos folios ha cogido cada policía? Evidentemente no salen ni a folio por agente. O cada informe médico tiene 200 folios. Si fuera así, al menos cada agente podría ir con un papelito a su despacho. Algo es algo.

Como es lógico, la policía italiana desmiente que hayan utilizado a 1.000 agentes. En fin y sólo para que todos entendamos de qué estamos hablando, ahí van dos ejemplos: cuando salió la Operación Galgo hubo registros y detenciones en toda España y el número de agentes se dijo que había sido de poco más de 50. Pero esta misma semana y para detener a dos terroristas que disponían en su casa de casi 1.000 kilos de explosivo fueron necesarios 300 agentes y hasta un helicóptero.

Puestas las cifras en orden, ¿alguien se puede creer que en una operación antidopaje puede haber 1.000 agentes implicados, es decir, tres veces más agentes que para detener a unos individos que tenían 1.000 kilos de dinamita en su casa (el doble de lo que se usó en la T-4 de Barajas? O incluso yendo más allá: ¿tiene ese cuerpo de la policía italiana 1.000 agentes disponibles en toda Italia? En fin… ya veremos en qué acaba la historia, pero lo importante, como suele pasar en este deporte, es hinchar mucho el globo del escándalo, aunque todo sea para nada.