El presidente de la Unión Ciclista Internacional, Pat McQuaid, ha aprovechado la Operación Galgo para sacar pecho y recordar sus viejas teorÃas: la existencia de un problema de dopaje en España. “En España dicen que no hay problemas… No ha sido una gran sorpresa para mà ver el nombre del doctor Fuentes aparecer en los últimos dÃas en un asunto que concierne al atletismo”, ha comentado en el diario L’Equipe. Y es que en la última ocasión en la que McQuaid afirmó con dureza esa idea fue replicado por las máximas instituciones del deporte español, las mismas que ahora han optado por el silencio.
Otra idea muy interesante entre las planteadas por McQuaid es la de diferenciar positivos que podrÃan considerarse como errores infantiles de los positivos que se hacen con la verdadera mala voluntad de burlar a los controles y ganar grandes carreras: “Hay que infligir una sanción de 4 años a quien tome EPO. Creo en el aumento de la duración de la suspensión. Hay que infligir una sanción de 4 años a quien tome EPO. Se lo vamos a proponer a las federaciones nacionales. En cambio, en caso de positivos por sustancias “ligeras” como el ‘VentolÃn’ (un broncodilatador), la sanción podrÃa ser de seis o nueve meses”.